Carotenoides Maculares (Luteína, Zeaxantina, Meso-zeaxantina) Más Allá de la Mácula
Carotenoides Maculares (Luteína, Zeaxantina, Meso-zeaxantina) Más Allá de la Mácula Introducción: La luteína, la zeaxantina y la meso-zeaxantina son p...
Investigación profunda y guías de expertos para mantener tu salud visual.
Carotenoides Maculares (Luteína, Zeaxantina, Meso-zeaxantina) Más Allá de la Mácula Introducción: La luteína, la zeaxantina y la meso-zeaxantina son p...
Espermidina: Una Poliamina Inductora de Autofagia para la Salud Ocular Espermidina es una poliamina de origen natural que se encuentra en todas las cé...
Ácidos Grasos Omega-3 en el Glaucoma: Inflamación y Salud Ocular El glaucoma es una neuropatía óptica progresiva a menudo impulsada por una presión in...
Introducción El glaucoma es una neuropatía óptica progresiva caracterizada por la muerte de las células ganglionares de la retina (CGR) y la pérdida d...
Comienza tu prueba de campo visual gratuita en menos de 5 minutos.
Comenzar prueba ahoraLa salud cardiovascular se refiere al funcionamiento correcto del corazón y de los vasos sanguíneos, que llevan sangre, oxígeno y nutrientes a todo el cuerpo. Mantener este sistema en buen estado es fundamental porque el corazón bombea la energía que necesitamos para vivir y sin una buena circulación los órganos sufren. Los principales factores que ponen en riesgo esta salud son la presión arterial alta, niveles elevados de colesterol, diabetes, el tabaquismo, el sedentarismo, la mala alimentación y el exceso de peso. Muchos de estos factores se pueden prevenir o controlar con hábitos sencillos como comer más frutas y verduras, reducir grasas saturadas y sal, hacer ejercicio regularmente y no fumar. Además, el manejo del estrés, un sueño adecuado y controles médicos periódicos ayudan a detectar y tratar problemas a tiempo. Ciertas sustancias nutritivas y enfoques terapéuticos también pueden apoyar la función del corazón y de las arterias, pero siempre deben usarse con orientación médica. Proteger la salud cardiovascular no solo reduce el riesgo de infartos y accidentes cerebrovasculares, sino que mejora la calidad de vida y la capacidad para realizar actividades diarias. En conjunto, pequeñas decisiones cotidianas pueden tener un gran impacto en cómo late tu corazón a lo largo de los años.