Visual Field Test Logo

Lágrimas artificiales

Investigación profunda y guías de expertos para mantener tu salud visual.

El Ojo Seco Puede Simular Progresión: Repara la Superficie, Repara las Pruebas

El Ojo Seco Puede Simular Progresión: Repara la Superficie, Repara las Pruebas

Ojo Seco y Glaucoma: Repara la Superficie, Repara las Pruebas La sequedad e irritación persistentes de la superficie ocular —a menudo llamada enfermedad del ojo seco o enfermedad de la superficie ocular— es muy común en personas con glaucoma (especialmente aquellas que usan gotas para los ojos). Este problema de la superficie puede desenfocar la visión, hacer que parpadees más y cambiar la forma e...

¿Listo para revisar tu visión?

Comienza tu prueba de campo visual gratuita en menos de 5 minutos.

Comenzar prueba ahora

lágrimas artificiales

Las lágrimas artificiales son soluciones líquidas que imitan la función de las lágrimas naturales para humedecer y proteger la superficie del ojo. Se usan principalmente para aliviar la sequedad, la irritación y la sensación de arenilla que provocan condiciones como el ojo seco. Hay muchas fórmulas diferentes: unas son más ligeras y fluidas para uso frecuente, y otras son más densas como geles o pomadas para usar por la noche. Algunas contienen conservantes que permiten frascos más económicos, pero esos conservantes pueden irritar si se usan muchas veces al día; por eso existen formatos sin conservantes para uso habitual. Los ingredientes, como el ácido hialurónico o los polímeros hidratantes, ayudan a retener agua y proteger la córnea. Elegir la lágrima adecuada depende de la severidad del problema, la frecuencia de aplicación y si la persona usa lentes de contacto. Usarlas correctamente mejora el confort, reduce el riesgo de daño en la superficie ocular y puede ayudar a obtener mediciones más fiables en pruebas oftalmológicas. Sin embargo, no todas las molestias o enrojecimientos se resuelven solo con lágrimas artificiales, por lo que es importante consultar a un profesional cuando los síntomas persisten. También conviene evitar productos caducados o aplicar gotas en mal estado para no introducir infección. Un asesoramiento adecuado permite combinar el tipo de lágrima y la frecuencia según las necesidades de cada persona.