Ojo Seco y Glaucoma: Repara la Superficie, Repara las Pruebas La sequedad e irritación persistentes de la superficie ocular —a menudo llamada enfermedad del ojo seco o enfermedad de la superficie ocular— es muy común en personas con glaucoma (especialmente aquellas que usan gotas para los ojos). Este problema de la superficie puede desenfocar la visión, hacer que parpadees más y cambiar la forma e...
La optimización de la superficie ocular se refiere a mejorar la salud y estabilidad de la capa exterior del ojo: la córnea, la conjuntiva y la película lagrimal que las recubre. Esto implica tratar la sequedad, la inflamación, el mal funcionamiento de las glándulas de los párpados y cualquier alteración que provoque molestias, irritación o visión borrosa intermitente. Las medidas habituales incluyen lágrimas artificiales, higiene palpebral, compresas calientes, medicamentos antiinflamatorios, cambios ambientales y, en algunos casos, procedimientos como oclusión puntual o tratamiento de las glándulas. El objetivo es restablecer una superficie limpia, lisa y lubricada que proteja el ojo y permita una visión estable.
Optimizar esa superficie es importante porque mejora la comodidad y la calidad visual diaria; una película lagrimal inestable provoca deslumbramiento, visión fluctuante y fatiga ocular. También es fundamental antes de cualquier cirugía ocular o de pruebas diagnósticas, ya que una superficie alterada puede falsear resultados o aumentar el riesgo de complicaciones. Mantener esa superficie en buen estado además reduce el riesgo de infecciones y facilita el uso de lentes de contacto. En conjunto, estas acciones contribuyen a una mejor salud ocular y a resultados más fiables en el control de enfermedades.