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gotas sin conservantes
Las gotas sin conservantes son soluciones para los ojos formuladas sin sustancias químicas añadidas para prolongar su vida útil en envases multiuso. Para evitar la contaminación, suelen presentarse en envases monodosis o en sistemas especiales que protegen la solución sin necesidad de conservantes. Los conservantes comunes en las lágrimas artificiales, como el cloruro de benzalconio, pueden irritar la superficie ocular o dañar las células si se usan con frecuencia. Por eso, las gotas sin conservantes se recomiendan especialmente para personas con ojo sensible, usuarios de lentes de contacto, tras cirugías o con uso frecuente a largo plazo. Ofrecen menor riesgo de reacciones alérgicas y suelen ser mejor toleradas por quienes necesitan aplicarlas varias veces al día.
La principal desventaja es que el embalaje monodosis genera más residuos y puede ser más costoso que los envases con conservantes. Además, hay que manipular las ampollas con manos limpias y usarlas inmediatamente después de abrirlas para mantener la esterilidad. Al elegir gotas para el alivio de la sequedad o la irritación, es buena idea revisar si son sin conservantes y consultar con un especialista para escoger la más adecuada. En algunos casos existen sistemas multidosis que evitan la contaminación sin conservantes, combinando conveniencia y seguridad. Usarlas correctamente puede mejorar el confort ocular y reducir la inflamación crónica causada por la exposición continua a conservantes. Si persiste el malestar o aparecen signos de infección, conviene consultar a un profesional para ajustar el tratamiento.