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compresas tibias
Las compresas tibias son paños o dispositivos calientes que se aplican sobre los párpados cerrados para calentar la zona y aflojar las secreciones de las glándulas del borde del párpado. Se usan con frecuencia para aliviar la sequedad ocular relacionada con la obstrucción de las glándulas de Meibomio y para tratar la blefaritis. El calor ayuda a licuar el contenido graso que normalmente lubrica la película lagrimal, lo que mejora la calidad de las lágrimas y reduce la evaporación. Se pueden aplicar con una toalla húmeda calentada, compresas de gel reutilizables o dispositivos diseñados especialmente para los ojos. Es importante que la temperatura sea templada y no demasiado caliente para evitar quemaduras y daños en la piel o en el ojo.
Generalmente se recomienda mantener la compresa durante cinco a diez minutos varias veces al día, según la recomendación médica. Después del calor, se suele realizar un suave masaje en el párpado para ayudar a expulsar las secreciones y limpiar el borde palpebral. Las compresas tibias son una medida casera eficaz, barata y fácil de aplicar que puede reducir la incomodidad, el enrojecimiento y la sensación arenosa en los ojos. Sin embargo, si los síntomas empeoran, hay dolor intenso, pérdida de visión o secreción abundante, es necesario consultar a un profesional de la salud ocular. Un uso correcto y constante puede prevenir episodios recurrentes y mejorar la respuesta a otros tratamientos, como lágrimas artificiales o higiene palpebral.