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Entrenamiento de resistencia general y glaucoma: Fortalecerse mientras se gestionan los picos de PIO

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Entrenamiento de resistencia general y glaucoma: Fortalecerse mientras se gestionan los picos de PIO
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Entrenamiento de resistencia general y glaucoma: Fortalecerse mientras se gestionan los picos de PIO

Entrenamiento de resistencia general y glaucoma: Fortalecerse mientras se gestionan los picos de PIO

Introducción: El entrenamiento de fuerza es una forma comprobada de mejorar la forma física, controlar el peso, optimizar los niveles de azúcar y presión arterial, y construir músculo y hueso, beneficios que reducen el riesgo de diabetes, enfermedades cardíacas y caídas en adultos mayores (pmc.ncbi.nlm.nih.gov) (pmc.ncbi.nlm.nih.gov). Sin embargo, para las personas con glaucoma (una enfermedad causada por daño al nervio óptico, a menudo debido a una presión ocular alta), levantar objetos pesados puede provocar un breve aumento de la presión intraocular (PIO) dentro del ojo. Dado que la PIO alta es el principal factor de riesgo modificable para la progresión del glaucoma (pmc.ncbi.nlm.nih.gov), debemos encontrar un equilibrio: disfrutar de los beneficios para la salud del ejercicio de resistencia mientras mantenemos la PIO bajo control.

Por qué es importante el entrenamiento de fuerza

Los ejercicios de resistencia (como levantar pesas o usar bandas) ayudan a mantener la salud metabólica y la fuerza a medida que envejecemos. El entrenamiento de fuerza regular reduce la grasa corporal y la obesidad abdominal, mejora la sensibilidad a la insulina y el control del azúcar en sangre, e incluso reduce modestamente la presión arterial (pmc.ncbi.nlm.nih.gov). Esto combate las características del síndrome metabólico (que aumenta el riesgo de diabetes y enfermedades cardíacas). Los entrenamientos de fuerza también combaten la sarcopenia (pérdida muscular relacionada con la edad) y la osteoporosis (adelgazamiento óseo), manteniendo a los adultos mayores más fuertes e independientes (pmc.ncbi.nlm.nih.gov) (pmc.ncbi.nlm.nih.gov). Es importante destacar que los estudios demuestran que músculos más fuertes y un mejor equilibrio gracias al entrenamiento de resistencia reducen drásticamente el riesgo de caídas en personas mayores (pmc.ncbi.nlm.nih.gov). En resumen, un entrenamiento de fuerza inteligente puede mejorar la salud general, el estado de ánimo y la calidad de vida, al mismo tiempo que ayuda a prevenir fracturas.

Cómo levantar pesas afecta la presión ocular

Aunque el ejercicio a menudo disminuye la PIO después de un entrenamiento, levantar objetos pesados o con esfuerzo puede aumentar agudamente la PIO. Revisamos brevemente los hallazgos clave: levantamientos dinámicos (en movimiento) versus isométricos (mantenimiento estático), intensidad de la carga, contención de la respiración y posición de la cabeza.

  • Cargas pesadas vs. moderadas: Múltiples estudios encuentran que los pesos más pesados provocan mayores picos de PIO. Por ejemplo, una revisión señaló que levantar cargas pesadas y usar ejercicios multiarticulares (como sentadillas o press de banca) produjo los mayores aumentos de PIO (pmc.ncbi.nlm.nih.gov). En un estudio de prensa de piernas, levantar el 95% del máximo de una repetición (1RM) causó saltos de PIO de ~27 mmHg en promedio, alcanzando ~40 mmHg absolutos (pmc.ncbi.nlm.nih.gov), muy por encima de lo normal (a menudo ~12–15 mmHg). Incluso series moderadamente pesadas (6 repeticiones al 75% de 1RM) aumentaron la PIO en ~24 mmHg (pmc.ncbi.nlm.nih.gov). Por el contrario, los pesos más ligeros provocan picos más pequeños. Un análisis sugiere que usar solo el 20–30% de 1RM (a menudo combinado con restricción del flujo sanguíneo) aún puede desarrollar músculo pero con cambios de presión mucho menores (pmc.ncbi.nlm.nih.gov). En la práctica, elegir pesos moderados (por ejemplo, comenzando alrededor de la mitad a dos tercios de su 1RM) y hacer más repeticiones tiende a producir aumentos de PIO más pequeños que los levantamientos de esfuerzo máximo.

  • Levantamiento dinámico vs. isométrico: Tanto los ejercicios en movimiento como las retenciones estáticas pueden aumentar la PIO, pero sus efectos pueden diferir. Un estudio que comparó tres tipos de ejercicios de piernas encontró que los levantamientos máximos (1 repetición al 95% de 1RM) y un empuje isométrico estático contra una carga inamovible causaron picos de PIO grandes y similares (aumento de ≈27–29 mmHg), mientras que múltiples repeticiones al 75% (6RM) causaron un pico ligeramente menor (≈24 mmHg) (pmc.ncbi.nlm.nih.gov). En otras palabras, mantener un peso pesado inmóvil provoca saltos de presión dramáticos comparables a los de levantar peso pesado. Trabajos anteriores con press de banca mostraron lo mismo: simplemente levantar un peso pesado hizo que la PIO aumentara unos pocos mmHg, pero si el deportista contenía la respiración (convirtiéndolo en un esfuerzo casi isométrico), el aumento era aún mayor (jamanetwork.com). En resumen, el esfuerzo estático (esfuerzo isométrico) tiende a elevar la PIO de forma muy pronunciada, a menudo tanto o más que los levantamientos dinámicos (pmc.ncbi.nlm.nih.gov) (jamanetwork.com).

  • La Maniobra de Valsalva (Contención de la respiración): Contener la respiración mientras se hace fuerza (la maniobra de Valsalva) aumenta enormemente la PIO. Los estudios demuestran que cualquier esfuerzo que implique una tensión con la glotis cerrada eleva la presión torácica y abdominal, lo que se transmite al ojo. En algunos casos reportados, breves maniobras de Valsalva elevaron la PIO por encima de 40–50 mmHg (pmc.ncbi.nlm.nih.gov). Un estudio de press de banca encontró que la contención de la respiración durante el levantamiento aumentó la PIO media en ~4.3 mmHg (rango de hasta +17.7 mmHg), frente a solo +2.2 mmHg cuando se respiraba normalmente (jamanetwork.com). En términos prácticos, nunca contenga la respiración ni haga fuerza excesiva al levantar pesas: exhale durante el esfuerzo. Incluso una Valsalva suave (como una respiración profunda) puede añadir varios mmHg de presión (pmc.ncbi.nlm.nih.gov), por lo que mantenerse relajado y respirar de forma constante es fundamental.

  • Posición corporal (Levantamientos con la cabeza hacia abajo): Las posiciones invertidas o con la cabeza hacia abajo elevan considerablemente la PIO. Estudios de yoga muestran que posturas como el perro boca abajo o el arado aumentan sustancialmente la presión ocular (glaucoma.org). Un análisis señaló que incluso una inclinación modesta de la cabeza hacia abajo eleva rápidamente la PIO y la mantiene alta durante minutos (pmc.ncbi.nlm.nih.gov). En la práctica, los ejercicios que colocan la cabeza por debajo del corazón (inclinarse mucho hacia adelante, levantamientos invertidos o acostarse boca arriba) deben minimizarse. Por ejemplo, al realizar levantamientos de la parte inferior del cuerpo como la prensa de piernas, mantenga el cuello erguido y evite las flexiones profundas hacia adelante. En yoga y otras rutinas, evite las posturas invertidas prolongadas (por ejemplo, perro boca abajo, flexión sentada hacia adelante, paradas de cabeza) (glaucoma.org) (glaucoma.org).

En resumen: El levantamiento extenuante (cargas pesadas más Valsalva más mala posición de la cabeza) provoca grandes picos de PIO. Pero el entrenamiento controlado y de intensidad moderada (sin contención de la respiración, postura erguida) limita esos picos.

Pautas para un entrenamiento de fuerza seguro

La buena noticia: aún puede levantar pesas de forma segura con glaucoma siguiendo un protocolo cuidadoso:

  • Cargas moderadas y más repeticiones: Use pesos submáximos (por ejemplo, pesos que pueda levantar 10–15 veces en lugar de 1–5 veces) (pmc.ncbi.nlm.nih.gov) (pmc.ncbi.nlm.nih.gov). Un objetivo sensato es 5–8 ejercicios para los principales grupos musculares, realizando 10–15 repeticiones por serie, a aproximadamente el 50–70% de su 1RM (pmc.ncbi.nlm.nih.gov) (pmc.ncbi.nlm.nih.gov). (Por el contrario, evite levantamientos máximos muy pesados o series de pocas repeticiones con cargas del 80–90%). Un peso moderado significa que el esfuerzo se siente desafiante pero no máximo. Por ejemplo, hacer prensa de piernas o sentadillas con la mitad de su peso máximo causará aumentos de presión mucho menores que forzar con cargas casi máximas (pmc.ncbi.nlm.nih.gov) (pmc.ncbi.nlm.nih.gov).

  • Respiración (Sin Valsalva): Exhale de manera constante durante la fase de levantamiento (esfuerzo) e inhale al regresar. Nunca contenga la respiración. (Un estudio revelador encontró que los aumentos de PIO en el press de banca pasaron de ~2 mmHg a ~4 mmHg simplemente por contener la respiración (jamanetwork.com).) Un buen ritmo (exhalar al empujar/tirar) previene los grandes aumentos de presión causados por la contención de la respiración.

  • Evite el esfuerzo o el 'esfuerzo máximo': Detenga cada serie mucho antes del "fallo". No fuerce la última repetición si le obliga a jadear o contener la respiración. Evite por completo las retenciones estáticas máximas. (Incluso un empuje de pierna a máxima potencia de 10 segundos elevó la PIO a ~28 mmHg en un estudio (pmc.ncbi.nlm.nih.gov).) En la práctica, elija pesos que permitan una respiración y una forma cómodas durante cada serie. Si se encuentra haciendo un esfuerzo casi máximo y siente que la presión aumenta, reduzca la carga o salte esa serie.

  • Posición adecuada: Mantenga la cabeza a la altura o más alta que el corazón. Realice los ejercicios de pie, sentado o acostado boca arriba, no boca abajo o invertido. Evite los ejercicios que metan la barbilla en el pecho o inclinen la cabeza hacia abajo (por ejemplo, flexiones profundas con barra hacia adelante o ciertas variaciones de planchas). Si utiliza máquinas como la prensa de piernas o el remo sentado, asegúrese de no arquearse o inclinarse demasiado de una manera que baje demasiado la cabeza.

  • Descanso entre series: Deje al menos 1–2 minutos de descanso entre series. Las investigaciones han demostrado que los picos de PIO durante un levantamiento se normalizan en segundos después de detenerse (pmc.ncbi.nlm.nih.gov). Un breve descanso (y respirar con calma) permite que la presión ocular vuelva a la línea de base antes de la siguiente serie.

  • Monitorear los efectos: Preste atención a cualquier síntoma como dolor ocular, visión borrosa o "halos" durante o después del ejercicio. Estos podrían indicar picos de presión inseguros. Es aconsejable hacerse un control de PIO basal y luego discutir su plan de ejercicio con su oftalmólogo. Los tonómetros portátiles para el hogar son poco comunes, pero esté atento a los síntomas oculares y siga el consejo de su médico sobre los controles de presión regulares. Siempre detenga el ejercicio si se siente forzado y nota un cambio repentino en la visión.

Sopesando beneficios vs. riesgos

Si bien el levantamiento de pesas pesadas puede generar preocupación, recuerde los beneficios generales de estar activo. El entrenamiento de fuerza moderado puede disminuir la PIO con el tiempo y ayudar a su salud general. Algunos estudios muestran que después de completar una sesión de ejercicio (incluso de resistencia), la PIO a menudo disminuye por debajo del nivel basal y se mantiene más baja durante un tiempo (pmc.ncbi.nlm.nih.gov). Además, las personas más en forma tienden a tener picos de presión más pequeños (pmc.ncbi.nlm.nih.gov).

No obstante, nadie sugiere que el levantamiento de pesas esté completamente libre de riesgos para el glaucoma. De hecho, varias revisiones advierten que los aumentos bruscos de PIO podrían contribuir a la progresión del glaucoma (pmc.ncbi.nlm.nih.gov) (pmc.ncbi.nlm.nih.gov). Por lo tanto, se anima a los pacientes con glaucoma a hacer ejercicio con precaución. El ejercicio cardiorrespiratorio regular (caminar, andar en bicicleta, nadar) es claramente seguro y beneficioso (pmc.ncbi.nlm.nih.gov), y el entrenamiento de fuerza puede incluirse si se realiza de manera inteligente.

Consejos post-cirugía y de seguimiento

Después de cualquier cirugía ocular (cirugía de glaucoma, extracción de cataratas, cirugía de retina, etc.), se necesita un cuidado especial:

  • Siga las reglas de su cirujano: Las recomendaciones de los médicos varían según el procedimiento, pero el consejo común es pausar el ejercicio extenuante durante un período. Por ejemplo, después de cirugías refractivas como LASIK, la mayoría de los cirujanos recomiendan no realizar entrenamientos pesados durante aproximadamente 2 semanas (www.codetvision.com). Después de la cirugía de cataratas, se aconseja a los pacientes que eviten levantar objetos pesados o actividades con la cabeza por debajo de la cintura durante al menos varios días a una semana (www.codetvision.com). Después de una trabeculectomía o un dispositivo de drenaje para glaucoma, se le podría indicar que evite inclinarse, esforzarse o levantar cualquier peso durante varias semanas (www.codetvision.com). Estos límites protegen el ojo en recuperación de picos de presión o tensiones que podrían alterar los resultados quirúrgicos.

  • Retorno gradual al entrenamiento: Una vez que su oftalmólogo le dé el visto bueno (a menudo después de 4 a 6 semanas), reanude el ejercicio muy gradualmente. Comience con movimientos ligeros como caminar o andar en bicicleta suavemente. Luego puede reintroducir sesiones de peso/resistencia muy ligeras (por ejemplo, ejercicios con peso corporal o bandas muy ligeras) después de un mes aproximadamente, asegurándose de no tener dolor o problemas visuales. Solo después de unas 6 a 8 semanas (o más, según el consejo) debe intentar pesos moderados, y solo si su médico confirma que su ojo está estable. Cuando reinicie el levantamiento de pesas, siga todas las pautas de seguridad mencionadas anteriormente (carga moderada, respiración cuidadosa, etc.).

  • Monitoreo continuo: Controle su PIO y sus exámenes oculares regularmente. Es aconsejable hablar sobre el entrenamiento con pesas con su oftalmólogo. Es posible que le aconsejen controles de presión más frecuentes o pausas en el entrenamiento si su glaucoma no está completamente controlado. Además, esté atento a las señales de advertencia: nuevas manchas en la visión ("flotadores" o destellos), aumento de la visión borrosa o dolor ocular significan que debe detener el ejercicio y buscar atención médica.

Conclusión

El entrenamiento de resistencia puede y debe ser parte de un estilo de vida saludable, incluso con glaucoma, debido a sus probados beneficios para el metabolismo, la fuerza y la prevención de caídas (pmc.ncbi.nlm.nih.gov) (pmc.ncbi.nlm.nih.gov). La clave está en cómo se entrena. Evite los levantamientos pesados y máximos, la contención de la respiración y las posiciones invertidas, que causan picos de PIO (pmc.ncbi.nlm.nih.gov) (glaucoma.org). En su lugar, utilice pesos moderados con más repeticiones, respire correctamente durante cada repetición, descanse adecuadamente entre series y evite llegar al fallo. Siguiendo un protocolo cuidadoso, muchas personas con glaucoma pueden desarrollar fuerza de forma segura sin elevar indebidamente su presión ocular. Siempre comunique a su oftalmólogo su rutina de ejercicios, especialmente después de cualquier cirugía ocular, y observe sus ojos por si hay cambios. Con un entrenamiento y seguimiento inteligentes, podrá preservar tanto su visión como su salud.

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Este artículo es solo para fines informativos y no constituye consejo médico. Consulte siempre a un profesional de la salud calificado para el diagnóstico y tratamiento.
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