Sodio, Presión Arterial y Perfusión Ocular: La Sal Dietética en el Cuidado del Glaucoma
Por ejemplo, una revisión importante encontró “fuertes relaciones entre la baja presión de perfusión ocular y el glaucoma de ángulo abierto” – en...
Investigación profunda y guías de expertos para mantener tu salud visual.
Por ejemplo, una revisión importante encontró “fuertes relaciones entre la baja presión de perfusión ocular y el glaucoma de ángulo abierto” – en...
Comienza tu prueba de campo visual gratuita en menos de 5 minutos.
Comenzar prueba ahoraLa hipertensión es una condición en la que la presión de la sangre contra las paredes de las arterias se mantiene persistentemente alta. La presión arterial se registra con dos cifras —la máxima cuando el corazón late y la mínima cuando está en reposo— y si esos valores están elevados de forma continua se considera hipertensión. A menudo no produce síntomas claros en etapas iniciales, por eso muchas personas no saben que la padecen hasta que se les mide la presión. Detección y control temprano son importantes porque sus efectos se acumulan con el tiempo. La razón por la que importa es que la presión alta aumenta el riesgo de infarto, accidente cerebrovascular, insuficiencia renal y daño en los vasos sanguíneos del ojo, lo que puede afectar la visión. Factores como la edad, la genética, una dieta con mucho sodio, el sobrepeso, la falta de actividad física y el estrés contribuyen a su desarrollo. Se controla con cambios en el estilo de vida —por ejemplo reducir la sal, adelgazar, hacer ejercicio y limitar el alcohol— y, cuando hace falta, con medicación. Medir la presión con regularidad y seguir las indicaciones médicas ayuda a evitar complicaciones graves a largo plazo.