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gotas oculares
Las gotas oculares son soluciones líquidas diseñadas para aplicarse directamente en el ojo con fines terapéuticos o lubricantes. Existen formulaciones para aliviar la sequedad (lágrimas artificiales), tratar infecciones (antibióticos), reducir inflamación u otra sintomatología ocular; cada tipo tiene un uso y una frecuencia distinta. Algunas presentan conservantes para alargar su vida útil, pero esos conservantes pueden irritar ojos especialmente sensibles si se usan frecuentemente. Otras presentaciones son sin conservantes y suelen recomendarse cuando el uso es muy continuado o cuando hay sensibilidad ocular. Es fundamental seguir la dosis y el horario indicados por el profesional, ya que aplicar más o menos puede reducir la eficacia o aumentar efectos secundarios.
Para evitar contaminación no se debe tocar la punta del frasco con el ojo ni compartir las gotas con otras personas, y en caso de usar varias formulaciones conviene esperar unos minutos entre aplicaciones. También es importante conocer posibles interacciones con lentes de contacto y con otros medicamentos oculares. Si aparecen reacciones adversas como dolor, enrojecimiento intenso o visión borrosa, hay que consultar cuanto antes. El uso correcto de estas soluciones ayuda a tratar problemas, aliviar molestias y proteger la salud ocular.