DMAE es el nombre común de la dimetilaminoetanol, una molécula que aparece de forma natural en pequeñas cantidades en el cuerpo y en algunos alimentos. Se emplea como ingrediente en cosméticos y como suplemento porque se ha propuesto que puede mejorar la apariencia de la piel y la función mental, aunque la evidencia científica no es concluyente. A nivel químico puede influir en la producción de compuestos que participan en la comunicación entre células, lo que explica el interés en tejidos que dependen de señales rápidas. Algunas personas lo usan esperando mayor claridad mental, mejor memoria o una piel más firme, pero los resultados son variables y los efectos, cuando se observan, suelen ser modestos.
Como suplemento, DMAE puede tener efectos secundarios o interacciones con medicamentos, por lo que conviene consultar a un profesional antes de usarlo de forma continuada. En investigación se examina su posible papel en procesos relacionados con el envejecimiento y con la salud de células nerviosas o sensoriales, porque podría influir en funciones celulares básicas. No es una solución milagrosa: su utilidad depende de la dosis, la vía de administración y las características individuales. Conocer qué es y cómo actúa ayuda a tomar decisiones informadas y a no aceptar promesas exageradas.