El Eje Intestino-Ojo: Probióticos, Metabolitos y Presión Intraocular
El Eje Intestino-Ojo y la Salud Ocular El concepto emergente de un eje intestino-ojo reconoce que los microbios intestinales y sus productos pueden af...
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Comenzar prueba ahoraEl tono inmune ocular es el estado de equilibrio del sistema de defensa del ojo: la intensidad y la orientación de las respuestas inmunitarias en sus tejidos. No se trata solo de si hay inflamación, sino de cómo las células inmunes, anticuerpos y moléculas señalizadoras se coordinan para proteger sin dañar la delicada estructura ocular. Los ojos cuentan con mecanismos especiales de control porque una reacción exagerada puede provocar cicatrices y pérdida de visión. En condiciones normales, ese equilibrio evita infecciones y, al mismo tiempo, limita la inflamación para mantener la función visual. Cuando el tono inmunitario se altera, pueden aparecer problemas por defecto —favoritando infecciones— o por exceso —provocando enfermedades inflamatorias como la uveítis o el ojo seco severo. El tono inmune ocular depende de las células residentes del ojo, de la película lagrimal con sus anticuerpos, de moléculas reguladoras como las citocinas y de las interacciones con el entorno y la microbiota. También lo influyen la edad, enfermedades generales, medicamentos y procedimientos quirúrgicos que alteran la respuesta local. Evaluarlo implica observar signos clínicos y analizar marcadores en lágrimas o tejidos para orientar el diagnóstico y el tratamiento. Mantener este equilibrio es esencial para prevenir infecciones, limitar el daño por inflamación y favorecer la recuperación tras lesiones o intervenciones. Por eso muchos tratamientos modernos buscan modular la respuesta inmunitaria ocular, más que suprimirla por completo, para proteger la visión sin aumentar riesgos adicionales.