Adherencia a las gotas para los ojos significa usar las gotas exactamente como te las recetó el profesional de la salud: la frecuencia, la cantidad y la técnica correctas. No se trata solo de no olvidar, sino de aplicar el medicamento de forma que llegue al ojo y tenga el efecto deseado. Mantener una buena adherencia es importante porque muchas enfermedades oculares progresan si las gotas no se usan bien, lo que puede llevar a pérdida de visión o a necesitar tratamientos más agresivos. Las barreras comunes incluyen olvidos, efectos secundarios, dificultad para poner las gotas y falta de comprensión sobre por qué son necesarias. También influyen factores prácticos como horarios complicados, viajes, almacenamiento inadecuado y problemas para abrir el envase.
Para mejorar la adherencia se pueden usar recordatorios, rutinas diarias, dispositivos de ayuda que facilitan la aplicación y educación sobre la técnica correcta. Hablar con el profesional de la salud para simplificar el régimen o cambiar la fórmula puede hacer que sea más fácil seguirlo. Si tienes dudas sobre cómo conservar las gotas o qué hacer cuando te las olvidas, es importante pedir orientación para evitar errores. En resumen, la adherencia a las gotas para los ojos es clave para proteger la visión y obtener el máximo beneficio del tratamiento, y hay muchas estrategias sencillas para lograrla.