Este artículo profundiza en qué es el SDP, cómo puede progresar y qué significa para atletas y entusiastas del fitness. Explicaremos la anatomía del...
Nuestra prueba de campo visual está inspirada en los métodos de perimetría que utilizan los profesionales del cuidado de la vista. Verifica puntos ciegos y monitorea cambios con el tiempo.
El síndrome de dispersión pigmentaria es una condición en la que pequeñas partículas de pigmento del iris se desprenden y se distribuyen por el interior del ojo. Esas partículas pueden depositarse en las estructuras por donde circula el líquido intraocular, lo que a veces reduce su salida y eleva la presión dentro del ojo. Muchas personas no notan síntomas al principio, pero otras pueden experimentar visiones borrosas, destellos o halos alrededor de las luces, especialmente después de ejercicio intenso. Suele presentarse en adultos jóvenes y con mayor frecuencia en personas miopes, aunque puede afectar a cualquiera.
Esta condición importa porque el depósito persistente de pigmento puede provocar daño al sistema de drenaje ocular y, con el tiempo, aumentar el riesgo de desarrollar glaucoma. Por eso se recomiendan revisiones oftalmológicas regulares que incluyan mediciones de la presión intraocular y exámenes del nervio óptico. El diagnóstico se hace con un examen con lámpara de hendidura y gonioscopía, y a veces con pruebas de campo visual o imágenes de la cabeza del nervio óptico. El tratamiento busca controlar la presión ocular y puede incluir gotas, láser o cirugía en casos avanzados. Con vigilancia y tratamiento adecuado muchas personas mantienen buena visión a largo plazo.